miércoles, 15 de abril de 2009

Anguita: "Yo me siento desvinculado de esta Constitución"




El ex secretario general del PCE y ex coordinador general de IU Julio Anguita ha asegurado que se siente desvinculado de la Constitución Española de 1978 e indicó que para construir una III República se necesita "paciencia y tesón" por parte de todos.

"Yo me siento desvinculado de esta Constitución", subrayó Anguita en un acto público celebrado en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, con motivo del aniversario de la II República que se celebra hoy. Estas afirmaciones de Anguita se producen después de que ayer IU y su actual coordinador Cayo Lara se desvincularan de una propuesta del PCE para romper con la Carta Magna.

Construir la III República

Julio Anguita, que hizo un repaso por la historia reciente de España, cerró el acto con una exposición en la que destacó los puntos que considera importantes para construir la III República. Algunos de ellos son hacer de los Derechos Humanos "una bandera", tener un firme "compromiso por la paz", conseguir la "laicidad", implantar "una democracia radical" y "austeridad".

Precisamente, al acto de hoy también asistió el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, que no hizo ningún comentario sobre este asunto ya que ayer declaró que, aunque "critican la Constitución en muchos aspectos", su partido "no se ha planteado romper con ella". Lara habló por su parte de las causas de la crisis económica y de la alternativa que presenta su partido para salir de ella.

En este sentido, acusó al Gobierno y al principal partido de la oposición, el PP, de hacer una política "neoliberal", de la no intervención del Gobierno "en la economía" que, a su juicio, perjudica y agrava la crisis en España. Asimismo, criticó que el Ejecutivo le haya dado dinero a los bancos y consideró que estos "han tapado sus agujeros negros y se han olvidado de las PYMES".

Austeridad

"Con el capitalismo creíamos que íbamos a ser ricos, y cuando los republicanos hablamos de austeridad decían que estábamos perdidos", destacó Cayo Lara.

Lamentó que la actual generación de jóvenes sea "la más hipotecada" y añadió que los promotores "se han puesto las botas ". También puso de relieve que no hay "ayuda de los bancos" que "se están quedando con las casas". Por otra parte, mostró su rechazo a la corrupción urbanística de "algunos cargos de la Administración Pública", en alusión a los ayuntamientos.

"Pedimos que expulsen y repudien a los corruptos que violan los derechos fundamentales de la democracia y queremos que se vayan de las Administraciones Públicas", agregó. "En IU no nos sentimos parte de esa clase política", aseguró Lara.

Ni PSOE ni el PP tienen "alternativas"

Por otra parte, el coordinador general de IU se mostró muy duro con el Ejecutivo y con el PP al señalar que "no tienen alternativa a la crisis" porque "son parte de ella". Por eso, insistió en que hay que cambiar el modelo neoliberal "siempre con los pies en el suelo".

IU presenta una alternativa, explicó, que contiene entre otras medidas invertir en la "dinamización económica", ofrecer "10.000 millones de euros" a los ayuntamientos "para generar empleo" y "crear 120.000 puestos de trabajo".

"Hemos decidido que queremos construir el socialismo del siglo XXI y, para ello, se necesita mucha movilización", remachó.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Alguien me puede decir, que ventajas tendriamos con una Republica en vez de una Monarquia parlamentaria, a parte de poner en el paro ( si es que trabajan ) a la familia real, que gana el pueblo ?

Otra Alternativa. dijo...

En lo referente a la crisis economica en la que está implícita el propio sistema de globalización neoliberal capitalista, a nivel mundial y también aquí, en nuestro país.

Así, a la hora de plantear el modelo económico y social de salida de la crisis, consideramos que es imprescindible aumentar la democracia para que sean los propios ciudadanos, con información y transparencia, los sujetos del debate social y decisión colectiva. Que los poderes económicos estén controlados de una forma efectiva por el poder democráticamente elegido, en lugar de estar solapados o por encima de él. Asimismo, es ineludible la asunción del valor de lo público como criterio prioritario frente al beneficio privado.

Igualmente, es necesaria la exigencia de una banca y un fuerte sector públicos con una verdadera planificación democrática de la economía como, al tiempo es obligado promover nuevas fórmulas de organización social, modos distintos de producir, gestionar y repartir la riqueza que permitan satisfacer las necesidades de la gran mayoría, de tantos millones de seres humanos, además de procurar la sostenibilidad del medio ambiente. En suma, fomentando otros valores y otros ideales que se sustenten en el Bien Común, en la Justicia y la Solidaridad porque… no hay otro camino que el del proyecto republicano.

Así, frente a la Monarquía, apostamos por más Democracia, por la III República. Una Republica, Federal, Laica, Solidaria y Participativa en la que se reconozca el derecho de autodeterminación, de los pueblos que conforman el Estado y conforme a lo recogido en la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que acabe con los privilegios religiosos y promulgue el Estado laico con una real separación Iglesia-Estado; donde los Derechos Humanos, efectivos y exigibles por ley, sean el referente inexcusable sobre el que pivote toda acción de gobierno: un Estado republicano con una Justicia verdaderamente independiente del poder ejecutivo que asegurare el derecho de todos los ciudadanos a disponer de una justicia rápida, justa y efectiva; República cuya práctica política sea la Democracia Radical promoviendo cauces reales que favorezcan la participación democrática de los ciudadanos y éstos, con derechos y obligaciones, sean los sujetos centrales de la acción política y social: Todos estos elementos, en su conjunto, hacen que la República, como forma de Estado, sea un modelo moralmente superior, más justo y democrático que el actual Estado monárquico, ofreciendo además, sin lugar a dudas, un marco más idóneo donde poder desarrollar y defender los derechos políticos y sociales que demanda la ciudadanía.

En consecuencia, para lograr este objetivo estimamos que es necesario apostar, por un proceso superador del marco constitucional actual, que desemboque, en un Proceso Constituyente Republicano, donde la ciudadanía con información y debate libre, completo y veraz, pueda ejercer el derecho democrático que le fue hurtado a decidir soberanamente sobre la forma de Estado y sus contenidos.